En este momento estás viendo Marx, el “che” y mi padre

Marx, el “che” y mi padre

Cuando regresaba de la escuela -cursaba el 6º de primaria-, me gustaba ir a platicar con un vecino, líder obrero en los muelles de Veracruz. Era costumbre, en aquel tiempo, que las personas sacaran un sillón a la banqueta frente a su casa para refrescarse, ahí platicábamos. Ese líder obrero, que vivía en una casa de madera, era un socialista de buena fe. Reconocido por su honestidad.
Me interesé en sus ideas, decía que en la URSS los trabajadores vivían mejor y que el socialismo era la solución a la pobreza. Desde ese entonces me preocupaba que unos no tuvieran ni para comer y otros vivieran en mansiones con varios autos y lujos. El barrio donde vivía era de clase media, a la vuelta de mi casa vivió por un tiempo el ahora presidente López Obrador, quien iba a jugar a mi casa.
Yo tenía dudas sobre el funcionamiento del marxismo en la realidad. Cuando me casé, a los 26 años, me fui de luna de miel a la URSS y a los países de Europa Oriental para conocer el socialismo real. Lo que vi me convenció de que el socialismo no reducía la pobreza ni gobernaban los trabajadores, sino un grupo de pequeños burgueses que, en nombre de Marx, concentraron la economía en sus manos.
Los trabajadores seguían siendo trabajadores y los miembros del Partido Comunista, creyentes del socialismo marxista, crearon un capitalismo monopólico de Estado o socialismo real, donde los capitalistas son los altos funcionarios del gobierno.
En 74 años de vigencia del socialismo real en Rusia, de 1917 a 1991, no se elevó el nivel de vida de la mayoría de los trabajadores y sus libertades fueron menores a las de los tiempos de los zares.
La ideología marxista justificó las expropiaciones masivas de empresas, satanizó y prohibió las empresas privadas, a cuyos dueños los consideraban explotadores.
Con base en las teorías marxistas, Lenin fundamentó la llamada dictadura del proletariado, cuya legitimidad la daba teóricamente el “pueblo”. La diferencia con las dictaduras de los Luises en Francia es que esas dictaduras o absolutismos, las justificaban diciendo que su poder venía de Dios.