Como vimos en el anterior Pesos y Contrapesos, la compra de bienes y servicios, de las familias residentes en el país, creció, en términos anuales, en los tres últimos agostos (2017, 2018, 2019), 3.3, 2.6 y 0.1 por ciento, lo cual, dado que el bienestar depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que se disponga, afecta el bienestar, afectación que se ha agravado en los últimos tres meses. En junio la compra de bienes y servicios creció 1.3 por ciento, en julio 1.0 por ciento y en agosto 0.1 por ciento. La caída en la tasa de crecimiento de dichas compras ha sido considerable, tanto en los últimos dos años, como en los últimos dos meses, puediendo deberse a una causa objetiva y/o a una razón subjetiva.

Siempre he creído que el desempeño de una economía debe medirse a nivel de la economía familiar, del bienestar de sus miembros, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios con los que cuenten, mismos que para poder consumir hay que comprar, por lo que la compra de bienes y servicios es un buen indicador de la disposición de bienes y servicios en los hogares, y por ello del bienestar de la gente.

En el siglo pasado, en especial durante la revolución mexicana, hubo ejércitos caudillistas: el ejército de Villa, el de Zapata, entre otros. Su jefe era su caudillo.

Francisco I. Madero convirtió al ejército en una institución para preservar la democracia y el cumplimiento de la Constitución, por ello se le llamó ejército constitucionalista.

En el último Pesos y Contrapesos apunté que el Índice de Confianza Empresarial, ICE, de octubre de 2018, se ubicó en 50.4 unidades (confianza) para, un año después, en octubre pasado, ubicarse en 49.8 puntos (desconfianza), y pregunté cuál ha sido el efecto del paso de la confianza a la desconfianza sobre las inversiones directas, que son las que llevan a cabo los empresarios para producir bienes y servicios, crear empleos y generar ingresos.

El crecimiento de la economía se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios para el consumo final, el Producto Interno Bruto, que depende de las inversiones directas, que son las que producen bienes y servicios, crean empleos (para producir hay que trabajar) y generan ingresos (a la gente se le paga por trabajar), inversiones que dependen de la confianza de los empresarios. A mayor confianza más inversiones directas, a más inversiones directas mayor producción, y a mayor producción más crecimiento. No hay de otra.

La economía mexicana está estancada: ni para atrás (ni decrece) ni para adelante (ni crece). Según la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto para el tercer trimestre, durante los nueve primeros meses del año el PIB creció/decreció 0.0 por ciento. Lo dicho: ni crece (ni para adelante) ni decrece (ni para atrás), considerando el período enero – septiembre.

Dediqué los dos últimos Pesos y Contrapesos a comentar, en términos generales, los resultados de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto para el tercer trimestre del año, destacando lo siguiente.
Durante los primeros nueve meses de 2018 el crecimiento promedio trimestral del PIB fue 2.1 por ciento. Un año después, entre enero y septiembre pasados, fue 0.0 por ciento.
A lo largo de los tres primeros trimestres de 2018 el PIB creció 1.2, 2.6 y 2.5 por ciento. Durante los primeros tres trimestres de 2019 creció 1.2, menos 0.8 y menos 0.4 por ciento.

En los años 70 Venezuela se consideraba el país más rico de América Latina. Recibía migrantes de casi todo Sudamérica; mientras Chile al inicio de esa década vivió un régimen socialista que lo hundió en la devaluación, la hiperinflación, el desempleo y la escasez. En su capital, Santiago de Chile, en 1973, desde temprano se formaban largas colas para conseguir alimentos. Actualmente Venezuela sufre una situación económica parecida a la que vivió Chile al inicio de los años 70, en tanto Chile es ahora el país más desarrollado y con los más altos indicadores de bienestar social en Latinoamérica.

Fue el lunes 29 de octubre de 2018, hoy hace un año, cuando AMLO decidió, porque fue él quien lo decidió y no el pueblo, por más que haya mediado una consulta popular, cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en Texcoco, decisión que será recordada como uno de los más graves errores cometidos por AMLO, error que frenó en seco la inversión directa y, por ello, el crecimiento de la economía.

Las noticias con relación al crecimiento de la economía, para agosto pasado, resultaron, comparadas con las de julio, menos malas, lo cual, sin ser motivo para echar las campanas al vuelo, es una buena noticia que esperemos se mantenga en los próximos meses, lo cual dudo.

Los datos que muestran un aumento de todo tipo de delitos con el actual gobierno son prueba irrefutable que sus nuevas estrategias para combatir el crimen no funcionan:

El principal mensaje de los profesores e investigadores, recientemente galardonados con el Premio Nobel de Economía, es que los programas gubernamentales de ayuda a los pobres deben evaluarse para saber si consiguen sus objetivos o son recursos desperdiciados. Si no evaluamos sus frutos, no podemos conocer si van bien o mal, y si se seguirán aplicando, lo que implica votar recursos a la basura y no resolver, sino agrandar los problemas.

Tomando como pretexto el Premio Nobel de Economía 2019, otorgado a Duflo, Banerjee y Kremer, dediqué los dos últimos Pesos y Contrapesos a reflexionar en torno a la pobreza (incapacidad para, gracias al trabajo propio, generar ingreso suficiente que permita satisfacer las necesidad) y al empobrecimiento (retroceso una vez alcanzado un determinado grado de riqueza), sobre todo al más grave de todos, resultado de malas políticas económicas, cuyo común denominador es que limitan o eliminan la libertad individual para producir y la propiedad privada sobre los medios de producción necesarios para poder hacerlo. Para completar el ciclo hoy reflexiono en torno a la riqueza.

El Premio Nobel de Economía 2019 de le otorgó a Esther Duflo, Abhijit Banerjee y Michael Kremer por haber desarrollado métodos empíricos para medir la eficacia de las políticas públicas destinadas a aliviar la pobreza, con la intención de responder dos preguntas: ¿cuáles funcionan? y, más importante, ¿por qué funcionan?

A lo largo de 2019, organismos internacionales, como el Fondo Monetario internacional y el Banco Mundial, redujeron las estimaciones de crecimiento de la economía mexicana. Calificadoras y organismos financieros nacionales también bajaron las previsiones de crecimiento. Hasta la Secretaría de Hacienda, ya señala un crecimiento del 0.4%, muy lejano al 2% que originalmente calculó se iba a crecer.

El Premio Nobel de Economía 2019 le fue otorgado a Esther Duflo, Abhijit Banerjee y Michael Kremer, los dos primeros del Instituto Tecnológico de Massachusetts, el tercero de la Universidad de Harvard, por sus trabajos destinados a “aliviar la pobreza”, condición en la cual sobrevive el 43 por ciento de los mexicanos, por lo que el Nobel de Economía de este año es buen pretexto (como si se necesitara uno), para reflexionar sobre el tema, reflexión que debe comenzar por la definición de pobreza, misma que puede darse, desde el punto de vista de sus efectos, o desde el punto de vista de sus causas.

En su momento lo dijo AMLO, y en el suyo el secretario de Hacienda: en la segunda mitad del sexenio será necesaria una reforma fiscal, afirmaciones ante las cuales debemos preguntarnos: reforma fiscal, ¿para qué?

La respuesta es obvia: para que el gobierno recaude más, como si de un mayor gasto gubernamental dependiera un mayor progreso económico, definido como la capacidad para producir más (dimensión cuantitativa) y mejores (dimensión cualitativa) bienes y servicios, para un mayor número de gente (dimensión social), o un mayor bienestar social, definido como una mayor disposición de bienes y servicios de parte de un mayor número de gente.

¿Por qué es importante que la economía crezca lo más posible? Porque el crecimiento se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios para el consumo final, el Producto Interno Bruto, PIB, y una de las condiciones necesarias para minimizar la escasez, y por lo tanto elevar el bienestar, es que se produzca y ofrezca lo más posible.

Uno de los derechos humanos fundamentales es a la libertad, que implica que yo decido qué hago con mi vida y mi cuerpo, siempre y cuando no perjudique la vida y la propiedad de los demás, que constituyen los otros derechos humanos fundamentales.

La política industrial es parte de las políticas económicas, cuyo objetivo es modificar los resultados que, de manera espontánea, por la libre interacción entre oferentes y demandantes, se generan en los mercados, lo cual se justifica si esos resultados fueran, o injustos desde el punto de vista ético (si se violaran derechos), o ineficaces desde el punto de vista económico (si redujeran el bienestar), y en los mercados (no tengo espacio para explicarlo, pero así es), no hay ni injusticias ni ineficacia, pese a que muchos consideran lo contario, comenzando por quienes favorecen las políticas económicas del gobierno, desde las comerciales hasta las industriales.

NAIM Texcoco Santa Lucía

En su primer año de gobierno, el entonces presidente Peña Nieto anunció un aumento de impuestos para compensar la caída de los precios del petróleo. Exhibieron datos donde mostraban la baja captación fiscal con relación al PIB, la gran evasión de impuestos que existía, y nos recetaron más impuestos, leyes y reglamentos, que obligaron a las pequeñas empresas a comprar computadoras, contratar despachos contables y reducir sus ganancias e inversiones. Ahora, con el nuevo gobierno, cuyo presidente prometió no aumentar los impuestos, se repite la historia con algunas variables. Como dirían los buenos amigos yucatecos, “se aumentan, pero no se aumentan”.

Eugenio Garza Sada

A los pocos años del triunfo de los guerrilleros marxistas en Cuba y la llegada al poder de Fidel Castro, y del “Che Guevara”, asesino serial, se empezaron a entrenar y exportar guerrilleros a varios países de Latinoamérica, entre ellos a México. Su teórico objetivo, terminar con la pobreza, la explotación, y establecer gobiernos como el marxista cubano.

Fanatizados por las teorías marxistas de la lucha y odio de clases, las que justifican la violencia como un medio para alcanzar el poder, asesinaron, secuestraron, colocaron bombas y tacharon de represores a quienes los trataron de frenar.

Eugenio Garza Sada

Partiendo del comentario de Pedro Salmerón, director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, quien calificó de valientes a quienes en 1973 asesinaron a Eugenio Garza Sada, uno de los empresarios más trascedentes que ha tenido México, conviene reflexionar en torno a la relación de los empresarios con el progreso económico.

redes sociales

Es notorio que el contexto social actual ha exacerbado el ánimo colectivo, generando incredulidad y desconfianza respecto a la información que nos llega a través de medios masivos de comunicación y de las redes sociales. A final de cuentas vivimos en un mundo regido por percepciones.

ideologías vs aritmética

El principal problema al que se enfrenta el actual gobierno es aritmético y se agravará si sigue anteponiendo creencias, caprichos e ideologías, a los resultados que le marca la aritmética elemental.

Un grupo de asesores busca convencer al presidente López Obrador de la conveniencia de abrir la extracción del petróleo a la inversión privada y reestablecer las rondas petroleras, pero su forma de pensar y otros asesores, lo convencieron que abrir la extracción de petróleo a compañías extranjeras es 'privatizar' y contradice al legado de Cárdenas.

afirmaciones falaces

Por lo general las críticas a los gobernantes van acompañadas de la siguiente afirmación: “Nosotros les pagamos, por lo que el dinero que gastan es nuestro, razón por la cual deben gastarlo de manera honesta (sin robárselo) y eficaz (logrando el objetivo)”, afirmación que es falaz: ni nosotros les pagamos, ni el dinero que gastan es nuestro.

El primer poder del gobierno, sin el cual no sobrevive, es el poder cobrar impuestos, el poder obligar al contribuyente a entregarle parte del producto de su trabajo.

Ese poder incentiva, por el lado del gasto, conductas irresponsables: si yo, gobierno, puedo obligar al contribuyente a entregarme una mayor parte de su ingreso entonces puedo gastar de manera irresponsable. Y la primera irresponsabilidad gubernamental en materia de gasto es gastar en lo que el gobierno no debe gastar, gasto que hoy es regla no excepción, desde becas para ninis hasta precios de garantía para productos agrícolas.

Comienzo por la mala.

En agosto del año pasado se crearon, en el sector formal de la economía, 114,189 nuevos empleos. En agosto pasado se crearon solamente 36,631, 67.9 por ciento menos.

Si no se crean nuevos impuestos, ni se aumentan las tasas de los que ya se cobran, pero se pretende elevar la recaudación, no hay más que tres maneras de hacerlo: o se elimina la evasión (quienes no pagan lo que, conforme a la ley, deberían pagar); o se elimina la elusión (quienes, aprovechado las oportunidades que ley les da, pagan menos de lo que podrían); o se les empieza a cobrar impuestos a quienes, por las razones que sean, no se les cobraba.

Presupuesto 2020 expectativas económicas positivas pueden ayudar

En 2019 el gobierno calculó el crecimiento del PIB en alrededor del 2%, al final, según el Banco de México, crecerá alrededor del 0.4%. El Secretario de Hacienda dijo, una verdad básica, pero olvidada por el gobierno: “los ingresos son proporcionales a  la actividad económica”. Por lo tanto, si el PIB crece menos a lo estimado en el paquete económico, 2%, que puede ser 1% como lo estimo yo, se descuadrará el presupuesto, no alcanzaremos el superávit primario estimado de 0.7%, y el déficit será mayor, y ponemos en riesgo que nos bajen la calificación, lo que empeoraría la situación.

crecimiento económico

En la presentación del Paquete Económico 2020 se afirma que “los dos grandes retos de la economía mexicana son la falta de crecimiento económico y la desigualdad”. Lo bueno: se reconoce que el principal problema económico es la falta de crecimiento, y no de ahora, sino de décadas. Lo malo: se insiste en la desigualdad y no en la pobreza, que no son lo mismo, por lo que requieren soluciones distintas.

dinero

Con relación al poder adquisitivo de nuestro dinero hay tres posibilidades. 1) Que lo preserve: que con la misma cantidad, al paso del tiempo, se compre la misma cantidad de los mismos bienes y servicios. 2) Que lo pierda: que con la misma cantidad, al paso del tiempo, se compre una menor cantidad de los mismos bienes y servicios, lo cual se llama inflación. 3) Que lo gane: que con la misma cantidad, al paso del tiempo, se compre una mayor cantidad de los mismos bienes y servicios, lo cual se llama deflación, habiendo una buena (consecuencia del aumento en la oferta agregada) y otra mala (efecto de la reducción en la demanda agregada), debiendo evitarse la segunda.

primer informe AMLO

El presidente señaló varios logros en sus primeros 9 meses de gobierno, como la reducción de gastos superfluos y lujos en la Presidencia y en la mayoría de secretarías de Estado. No se puede negar lo positivo de la reducción de esos gastos, como el de promoción de la imagen presidencial en un 50%.

primer informe de gobierno AMLO

Durante el segundo semestre de 2018 la economía creció, medido el crecimiento por el comportamiento del PIB, 2.1 por ciento. A lo largo del primer semestre de 2019 creció 0.2 por ciento. Algo no está funcionando.

gastos absurdos del gobierno

¿Qué gasto más absurdo puede haber que el que se realiza para no obtener algo? Se gasta para estar mejor: pagando por una comida que nos quita el hambre (bien), no para estar peor: pagando para no comer, quedándonos con hambre (mal) y sin dinero (peor).

sin respeto a la autoridad

Las agresiones realizadas por delincuentes en contra de las fuerzas armadas y la policía, así como las que realiza la población civil cuando confronta a militares y agrede a policías y agentes de tránsito, tanto de modo colectivo como individual, es muestra de que se ha perdido el respeto a estas instituciones que hoy están encargadas de la seguridad pública.

El liderazgo se basa en percepciones. Ahora bien, percepción no es necesariamente realidad; pero al final es la percepción la que importa. De nada le sirve a usted ser el hombre más capaz o productivo del mundo si la gente no lo percibe. Si la gente tiene ciertas percepciones acerca de usted, la realidad pasa a un segundo plano.

El político experimentado siempre trata de manejar estas percepciones para que le sean favorables ante los ojos del electorado.

expectativas 2020

Hay priistas que están felices con que le vaya mal a AMLO para que los extrañen. Aunque la crítica situación que atraviesa el actual gobierno es responsabilidad principalmente del manejo equivocado del presidente López Obrador, no podemos pasar por alto las finanzas públicas quebradas y podridas por una descarada corrupción, heredada del gobierno priista.

yo tengo otros datos

Dice AMLO que la falta de crecimiento de la economía (que se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, ligada a la creación de empleos y la generación de ingresos), no le preocupa mucho porque, gracias a la redistribución del ingreso (quitarle a Pedro lo que, por ser producto de su trabajo, es de Pedro, para darle a Juan lo que, por no ser producto de su trabajo, no es de Juan), hay más bienestar (que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que disponen las familias). ¿Será?

recesiones

Si ahorita, que todavía no hay una recesión en los Estados Unidos (se prevé una, a más tardar, en 2021), la economía mexicana está al borde de una, ¿qué puede pasar si la economía estadounidense cae en una? En el gobierno, ¿están conscientes de la amenaza? No parece.

cero

0.0 por ciento es lo que creció la economía mexicana, durante el segundo trimestre del año, comparando con el primero: menos 3.4 las actividades primarias (representan el 3.7 por ciento del total de la producción), menos 0.2 las secundarias (equivalen al 32.2 por ciento), 0.2 las terciarias (representan el 64.1 por ciento).

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