Tasas de interés

Tasas de interés

Los seres humanos ahorramos por dos motivos: por la seguridad que el ahorro nos proporciona y por la posibilidad que el ahorro nos brinda para consumir más y/o mejor en el futuro. Para conseguir esto último se requiere que el dinero ahorrado se multiplique, para lo cual hay que invertirlo, ya sea directamente, poniendo un negocio que deje ganancias, ya se financieramente, prestando el dinero a cambio del pago de un interés.

Todo ahorro supone, según el segundo motivo, dejar de consumir hoy para poder consumir más y/o mejor mañana, por lo que ahorrar supone hacer un sacrificio: renunciar a algo bueno hoy a cambio de algo mejor mañana, lo cual nos remite al principio de la preferencia temporal: una persona racional prefiere X hoy a X mañana, de tal manera que, para renunciar a X hoy, mañana deberá recibir X + N, siendo N la tasa de interés, el factor por el cual se multiplica el dinero ahorrado.

La persona racional renuncia a $1,000 hoy si mañana recibe $1,100, lo cual sucede si presta los $1,000 a una tasa del diez por ciento, por la cual el dinero ahorrado se multiplica por 1.1, multiplicación que debe alcanza para compensar, suponiendo que la haya, la pérdida en el poder adquisitivo del dinero, la inflación. Lo que importa no es la tasa de interés nominal, sino la tasa de interés real, que es la nominal menos la inflación.

Lo que importa no es que se multiplique el dinero sino el poder adquisitivo del dinero, para lo cual se requiere que la tasa de interés nominal sea mayor que la inflación, de tal manera que la tasa de interés real sea positiva. Al respecto hay tres posibilidades. (i) Que la tasa de interés real sea positiva; que aumente el poder adquisitivo del dinero ahorrado; que mañana, con la misma cantidad de dinero, se compre una cantidad mayor de bienes y servicios. (ii) Que la tasa de interés real sea cero; que ni baje ni suba el poder adquisitivo del dinero ahorrado; que mañana, con la misma cantidad de dinero, se compre la misma cantidad de bienes y servicios. (iii) Que la tasa de interés real sea negativa; que baje el poder adquisitivo del dinero ahorrado; que mañana, con la misma cantidad de dinero, se compre una cantidad menor de bienes y servicios.

Todo lo anterior viene a cuento porque la inflación ya alcanzó 4.1 por ciento (en abril estuvo en 2.1) y la tasa de interés (Cetes a 28 días) está en 4.25 por ciento (en abril estuvo en 6.00). En abril la tasa de interés real era 3.9 por ciento. Hoy es 0.15. ¿Cómo afectará esto, de manera inmediata, al ahorro? Y, dado que los recursos para invertir directamente provienen del ahorro, ¿cómo afectará esto, de manera mediata, a la producción, el empleo y el ingreso, que dependen de las inversiones directas?

E-mail: arturodamm@prodogy.net.mx

Twitter: @ArturoDammArnal