Riqueza

Tomando como pretexto el Premio Nobel de Economía 2019, otorgado a Duflo, Banerjee y Kremer, dediqué los dos últimos Pesos y Contrapesos a reflexionar en torno a la pobreza (incapacidad para, gracias al trabajo propio, generar ingreso suficiente que permita satisfacer las necesidad) y al empobrecimiento (retroceso una vez alcanzado un determinado grado de riqueza), sobre todo al más grave de todos, resultado de malas políticas económicas, cuyo común denominador es que limitan o eliminan la libertad individual para producir y la propiedad privada sobre los medios de producción necesarios para poder hacerlo. Para completar el ciclo hoy reflexiono en torno a la riqueza.

Lo primero que hay que tener claro es que la riqueza no consiste en el dinero, que es el medio de intercambio de la riqueza, sino en los bienes y servicios con los que satisfacemos nuestras necesidades, mismos que, por obra y gracia de la división del trabajo, fueron producidos por alguien más, por lo que, si los hemos de consumir, debemos comprarlos, para lo cual el dinero, como medio de intercambio que es, resulta útil.

Lo segundo que hay que tener claro es que los bienes y servicios, la riqueza, tiene que producirse, para lo cual deben darse ciertas condiciones, todas relacionadas con la libertad individual para producir y la propiedad privada sobre los medios de producción necesarios para poder hacerlo, debiendo reconocerse el siguiente principio: entre más se limitan la libertad individual para producir y la proiedad privada sobre los medios de producción, más se limita la producción de satisfactores y, por ello, la creación de riqueza, tal y como lo muestra el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage o el del Instituto Fraser.

Si la pobreza es la condición original del ser humano en este planeta, y la única manera de superarla es produciendo riqueza, que consiste en los bienes y servicios con los que satisfacemos necesidades, mismos que deben producirse, entonces la pregunta correcta no es por la causa de la pobreza sino por la causa de la riqueza, pregunta con la que dio inicio, de la mano de Adam Smith, la ciencia económica.

En 1776 se publicó el libro de Smith Una investigación acerca de la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones, en el cual responde la pregunta ¿en qué consiste la riqueza?, en una época en la cual se creía que la riqueza cosiste en el dinero. Smith respondió que no, que consiste en los satisfactores con los que satisfacemos nuestras necesidades, mismos que deben producirse, para lo cual deben cumplirse ciertas condiciones, que se sintetizan en dos: respetar la libertad individual para producir y la propiedad privada sobre los medios de producción, respeto que el gobierno no solo no debe atacar, sino garantizar.

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Arturo Damm Arnal

Estudié economía, filosofía y derecho. Liberal. Profesor universitario. Periodista. Conferencista. Colaborador de @LaRazon_mx y @adn40 .