Guerras comerciales: injustas, ineficaces

¿Cuándo se desata una guerra comercial? Cuando el gobierno de un país responde a las agresiones proteccionistas del gobierno de otro país con agresiones proteccionistas, como sería el caso del “Arancel por arancel”. Pongo un ejemplo.

El gobierno del país A le impone aranceles a las importaciones provenientes del país B, con lo cual perjudica a los consumidores del país A y a los exportadores del país B. ¿Qué tenemos? Una agresión provocada por el gobierno del país A, pero todavía no una guerra, que se dará sí y sólo sí el gobierno del país B responde imponiendo aranceles a las importaciones del país A, con lo cual perjudicaría a los consumidores del país B y a los exportadores del país A.

Con la imposición de aranceles del gobierno del país A a las importaciones provenientes del país B se perjudica a dos grupos de agentes económicos: los consumidores del país A y los exportadores del país B, y a nadie más. Si el gobierno del país B responde imponiendo aranceles a las importaciones del país A se perjudica a otros dos grupos: los consumidores del país B y los exportadores del país A. En el primer caso se trata de una agresión del gobierno del país A. En el segundo de una guerra comercial, consecuencia de la respuesta tipo “Arancel por arancel” del gobierno del país B. En el primer caso se perjudica a dos grupos de agentes económicos (consumidores del país A y exportadores del país B), en el segundo a cuatro (consumidores del país A y exportadores del país B, consumidores del país B y exportadores del país A), siendo menos malo perjudicar a dos grupos que a cuatro, sin olvidar que, en la vida real, en las guerras comerciales acaban pagando justos por pecadores. Pongo un ejemplo.

Se ha dicho que la Unión Europea está considerando, entre otras medidas, y como represalia a la imposición de aranceles de parte de Trump a las exportaciones de acero y aluminio de Europa  hacia los Estados Unidos, gravar con aranceles las exportaciones de jugo de naranja de Estados Unidos hacia Europa, lo cual resultaría injusto e ineficaz. Injusto desde la perspectiva ética, ineficaz desde el punto de vista económico.

Injusto porque pagarían justos (consumidores europeos de jugo de naranja y exportadores estadounidense de jugo de naranja) por pecadores (Trump, el culpable de la imposición de los aranceles al acero y al aluminio). Ineficaz porque, desde el momento en el que la consecuencia del arancel sea un mayor precio del jugo de naranja para el consumidor europeo, éste verá reducido, aunque sea mínimamente, su nivel de bienestar.

¿Cuál debe ser la respuesta del gobierno de un país al cual el gobierno de otra nación agrede con la imposición de aranceles a sus exportaciones? ¿Arancel por arancel, es decir, mayor cerrazón comercial? No, la respuesta debe ser bofetada con guante blanco: mayor apertura, más libre comercio.

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Arturo Damm Arnal

Estudié economía, filosofía y derecho. Liberal. Profesor universitario. Periodista. Conferencista. Colaborador de @LaRazon_mx y @adn40 .