El decálogo de Friedman

El decálogo de Friedman

Milton  Friedman (1912 – 2006) fue, junto con John Maynard Keynes (1883 – 1946), uno de los economistas más influyentes del siglo XX. En el siglo pasado la historia del pensamiento económico fue, en buena medida, la historia de la discusión entre los keynesianos y los friedmanianos, siendo los segundos más sensatos que los primeros. Si hubiéramos tenido más Friedman y menos Keynes, sobre todo en los años setentas, especialmente en México, nos hubiéramos ahorrado la etapa de la estanflación (estancamiento con inflación) de los años ochenta, que nos significó un retroceso económico de dos décadas.

A continuación transcribo diez de las frases más conocidas de Friedman, frases que, los encargados de las políticas económicas (monetaria, fiscal, comercial), y los responsables del marco jurídico de la economía (desde la Constitución hasta las leyes y reglamentos), deberían tener presentes a la hora de hacer leyes, a la hora de aplicar políticas económicas, a la hora de intentar apuntalar la producción, el empleo y el ingreso.

Este es uno de los muchos posibles decálogos de Friedman.

“No hay tal cosa como una cena gratis”.

“La responsabilidad social de los negocios consiste en incrementar sus beneficios”.

“Favorezco la reducción de impuestos bajo cualquier circunstancia, con cualquier excusa, por cualquier razón, en todo momento”.

“Una sociedad que antepone la igualdad a la libertad terminará sin igualdad y sin libertad”.

“La mayor fuente de desigualdad en este mundo han sido los privilegios especiales otorgados por el gobierno”.

“Nada es tan permanente como un programa gubernamental temporal”.

“La inflación es tributación sin legislación”.

 “Los grandes avances de la civilización, en la arquitectura o en la pintura, en la ciencia o en la literatura, en la industria o en la agricultura, nunca han provenido de un gobierno centralizado”.

“Nadie gasta el dinero de alguien más nadie tan cuidadosamente como gasta el suyo”.

“La solución gubernamental a un problema es por lo general tan mala como el problema”.

Cada una de estas frases da para escribir un artículo, explicando qué implicaciones tienen para las políticas económicas, y para el marco jurídico de la economía, tarea que dejaré para otra ocasión, señalando, nada más, que hacen referencia a la escasez como el principal problema económico; a la importancia de respetar la libertad individual y la propiedad privada para lograr el mayor progreso económico posible; a la esencia del gobierno, que es limitar esa libertad y esa propiedad; al hecho de que el gobierno nos quita de dos mareas: o dinero (impuestos) o poder adquisitivo (inflación); al hecho de que muchos de los problemas que los gobiernos pretenden solucionar fueron creados por los gobiernos; a la importancia de que los empresarios maximicen sus ganancias.

E-mail: arturodamm@prodigy.net.mx Twitter: @ArturoDammArnal