Del gasto gubernamental

Del gasto gubernamental

La Demanda Agregada está compuesta por la demanda de bienes y servicios de (i) las familias, que se conoce como Consumo; (ii) de las empresas, que se conoce como Inversión; (iii) del gobierno, que se conoce como Gasto Gubernamental; (iv) de los extranjeros, que se conoce como Exportaciones.

Comparando con el cuarto trimestre de 2019, durante el primero de 2020 la Demanda Agregada decreció 1.1 por ciento: la demanda de las familias decreció 1.4; la de las empresas decreció 2.2; la del gobierno creció 3.2; la de los extranjeros creció 3.1 por ciento.

A lo largo del segundo trimestre de 2020, comparando con el primero, la Demanda Agregada decreció 19.8 por ciento: la demanda de las familias decreció 19.4; la demanda de las empresas decreció 29.8; la demanda del gobierno decreció 1.0; la demanda de los extranjeros decreció 30.5 por ciento.

Del análisis de la Demanda Agregada para el segundo trimestre del año llama la atención el relativamente buen desempeño del Gasto Gubernamental. Mientras que las Exportaciones decrecieron 30.5 por ciento, las Inversiones se contrajeron 29.8 por ciento, y el Consumo decreció 19.4 por ciento, el Gasto Gubernamental se contrajo solamente 1.0 por ciento. ¿Por qué la menor caída en el Gasto Gubernamental comparado con la demanda de bienes y servicios de las familias y las empresas? Por la manera de generar el ingreso, necesario para poder demandar bienes y servicios.

Para que las familias generen ingreso, que se traduzca en demanda por bienes y servicios para el consumo final, debe haber demanda por el tipo de trabajo que sus miembros ofrecen. Para que las empresas generen ingreso, que se traduzca en demanda por bienes y servicios para la inversión directa, debe haber demanda por los bienes y servicios que producen y ofrecen. Las familias deben convencer a los empleadores de que empleen a sus miembros, y las empresas deben convencer a los consumidores de que compren lo que les ofrecen. Todo esto, en tiempos de recesión, se dificulta considerablemente.

En el caso del gobierno las cosas son distintas, ya que le basta con obligar a los contribuyentes a pagar impuestos. El gobierno, para generar ingresos, y poder demandar bienes y servicios, no debe convencer a nadie. Basta con que obligue a los ciudadanos a entregarle parte del producto de su trabajo, que en eso consiste cobrar impuestos. Es cierto que si las familias generan menos ingreso y demandan menos satisfactores puede haber menos recaudación, y por lo tanto menos Gasto Gubernamental, pero las contracciones en la primera (recaudación) y en el segundo (gasto), nunca resultan de las magnitudes que se observan en el Consumo y en las Inversiones. ¿Por qué? Por la manera en la que el gobierno genera sus ingresos: obligando, no convenciendo.

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