En este momento estás viendo Consecuencias

Estas son las consecuencias si se aprueba la contrarreforma eléctrica: (i) expropiaciones de hecho; (ii) electricidad más cara y más contaminante; (iii) pérdida de competitividad del país; (iv) menos inversiones directas: (v) menor producción de bienes y servicios, menor creación de empleos, menor generación de ingresos; (vi) menos crecimiento, que depende de la producción, y menos bienestar, que depende de los empleos y los ingresos; (vii) violación del Estado de Derecho; (viii) violación de tratadas internacionales; (ix) litigios internacionales; (x) más presiones sobre las finanzas gubernamentales.

La contrarreforma eléctrica es producto de la creencia de AMLO de que los sectores estratégicos de la economía, precisamente por serlo, deben estar en las manos exclusivas del Estado, que para todo efecto práctico es el gobierno en turno, sectores estratégicos que lo son, entre otras razones, porque proveen de bienes y servicios al resto de las actividades económicas, tal y como es el caso de la industria de la energía, ya sea por el lado del petróleo, ya de la electricidad. ¿Qué actividad económica, desde la producción hasta el consumo, no utiliza algún tipo de energía para su realización?

Mi postura es la contraria: precisamente por tratarse de sectores estratégicos, que proveen de bienes y servicios al resto de las actividades económicas, deben estar sujetos a la disciplina de la competencia, única manera eficaz de lograr la trilogía de la competitividad: menores precios, mayor calidad y mejor servicio, lo cual se logra con empresas privadas compitiendo entre sí, no con monopolios gubernamentales, que sintetizan los peor de tres mundos: (i) el mundo del monopolio, de la empresa al margen de la competencia; (ii) el mundo del monopolio gubernamental, en el cual el derecho de prioridad sobre los activos, dado que tienen administradores pero no dueños, no está puntualmente definido; (iii) el mundo del monopolio gubernamental en los sectores estratégicos de la economía que, precisamente por serlo, deberían estar sujetos a la disciplina de la competencia.

La falta de competitividad de los monopolios gubernamentales en los sectores estratégicos de la economía afecta la competitividad de la producción y la oferta de todos los bienes y servicios de las empresas privadas, lo cual termina por afectar el bienestar de las personas, precisamente lo que pasará si se aprueba la contrarreforma eléctrica de AMLO, que es un enorme despropósito, que debe rechazarse en el Congreso de la Unión.

Desde la cancelación del NAICM, en octubre de 2018, hasta la propuesta de contrarreforma eléctrica, en octubre de 2021, tenemos el camino recorrido por la 4T para frenar, en el mejor de los casos, o descarrilar, en el peor, a la economía mexicana.

E-mail: arturodamm@prodigy.net.mx

Twitter: @ArturoDammArnal