En este momento estás viendo Asfixiarán la economía para matar la inflación

La inflación no da tregua por ninguna parte y tan es así, que en la mayor economía del mundo -Estados Unidos-, ahora los responsables de la política monetaria podrían estar analizando fuertes incrementos de hasta 100 puntos base (un punto porcentual) en las tasas de interés durante las próximas reuniones del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed).

Y es que la inflación de junio resultó peor de lo esperado por la mayoría de los (malos) analistas al situarse en 9.1 por ciento interanual.
Cabe recordar en este espacio que nuestro pronóstico desde principios de año es que en 2022 alcanzaríamos tasas de inflación de dos dígitos, y lo mantenemos.

Un incremento así de “fuerte” de las tasas como el aludido más arriba sí sería posible, pues de hecho, así ya lo han llevado a cabo otros bancos centrales. El miércoles, por ejemplo, el Banco de Canadá subió los tipos por sorpresa justo en un punto porcentual, en medio de los temores de que las presiones sobre los precios se estén afianzando.

De acuerdo con Bloomberg, el presidente de la Fed de Atlanta, Raphael Bostic, aseguró a los medios que “todo está en juego” cuando se le preguntó si estaban analizando aumentar las tasas de interés en un punto porcentual completo. Un aumento de tal magnitud sería el primero desde que la Fed empezó a utilizar directamente los tipos de interés a un día para dirigir la política monetaria a principios de la década de 1990 y podría continuar afectando negativamente a los mercados de riesgo como las acciones, las materias primas y las criptomonedas.

Los futuros cotizan actualmente con una probabilidad de 50 por ciento de que se produzca dicha subida de tipos, pero el consenso habla de que un antes impensable incremento de un punto porcentual ya no está descartado.

Michael Feroli, economista jefe para Estados Unidos dr JPMorgan Chase & Co, dijo que los datos de inflación apuntan a que la expectativa de subida de tasas será de 100 puntos base, pues no hay ninguna gran razón por la que la Fed deba ir despacio o ser gradual.

“Si se llega a 100 puntos base en julio y a 75 puntos base en septiembre, entonces creo que las perspectivas de crecimiento para más adelante en el año probablemente se deteriorarán. Ahora mismo me inclino a pensar que el principal impacto podría ser motivar más carga frontal por parte de la Fed”, dijo.

Por su parte, los economistas de Nomura Securities International esperan igual un aumento de un punto porcentual en el tipo de referencia de la Fed en la próxima reunión de política monetaria.

En su opinión, los datos entrantes sugieren que el problema de la inflación de la Fed ha empeorado, y esperan que los responsables de la política monetaria reaccionen aumentando el ritmo de las subidas de tasas para reforzar su credibilidad.

“La Reserva Federal tiene razón al preocuparse por el desahogo de las expectativas de inflación, y este informe eleva la posibilidad de una subida de tipos aún mayor que la de 75 puntos básicos”.

Las probabilidades de recesión están aumentando

Tim Duy de SGH Macro Advisors, aseguró que el dato de la inflación de junio fue directamente un desastre para la Fed y que la inversión cada vez más profunda de la curva de rendimiento está anunciando una recesión.

“Dado que las condiciones de oferta muestran pocas señales de mejora, la Fed tiene la responsabilidad de pisar el freno a través de tasas más altas para permitir que la demanda coincida mejor con las condiciones de oferta. La amenaza de recesión está aumentando”, dijo James Knightley, economista internacional jefe de ING.

Todos tienen razón… cuando ya es demasiado tarde.

Hay un común denominador entre los analistas del “mainstream”. Su relación con las grandes instituciones y los mercados financieros convencionales les impiden muchas veces hablar con veracidad y la mayor parte del tiempo emiten opiniones ambiguas para agradar o al menos no incomodar a nadie en el mundo corporativo y/o gubernamental. Justo por eso hay que leerlos con cuidado y tomar sus puntos de vista con escepticismo.

Por eso es importante consultar también fuentes independientes para acceder a otros análisis y voces discordantes que con frecuencia suelen ser más acertados y transparentes porque no tienen que quedar bien con nadie.

En esta columna, por cierto, advertimos del desastre económico que ocasionaría el error gubernamental de los confinamientos, y la pifia de los bancos centrales al deprimir las tasas e inyectar liquidez (“imprimir” dinero) a máxima velocidad.

Si alguien tiene la culpa de la inflación que nos aqueja, son ellos.

Asfixiar la producción mientras se regaló dinero, se expandió el crédito y se infló la cantidad de dinero circulante tiene consecuencias de larga duración porque se puede cerrar la economía de un día para otro, pero reactivarla después de que han quebrado millones de empresas en todo el planeta, no es cosa sencilla ni rápida.

La “solución” que buscan ahora es la acción contraria: los grandes bancos centrales – encabezados por la Fed estadounidense- han iniciado un proceso de alza de tasas y de retiro de liquidez que NO podrá acelerar los procesos de recuperación de empresas desaparecidas, y por tanto, no podrán restablecer de la noche a la mañana la cadena de suministro mundial. Tomará años hacerlo, y más, con la desaceleración económica que quieren propiciar.

Así que como no lo leerá fácilmente en los medios tradicionales se lo decimos aquí: los responsables del actual desastre económico son ahora quienes pretenden arreglarlo provocando una nueva gran recesión que se convertirá en depresión.

Como no pueden atacar el problema inflacionario trayendo más oferta al mercado, harán todo lo que esté en sus manos para contraer la demanda y así quitarle presión alcista a la inflación.

De nuevo, a la usanza del politburó soviético estos modernos “planificadores centrales” seguirán decidiendo qué es “lo mejor” para todos, importándoles poco o nada que en el fondo, el problema no se pueda solucionar con sus políticas… porque el problema, en realidad, son ellos mismos y su planificación centralizada en primer lugar.