En este momento estás viendo México, altos impuestos

A un amigo, cuando le decían chaparro, contestaba “con relación a quien”. Si alguien nos dice que en México los impuestos son bajos o altos, tenemos que comparar la carga fiscal con otros países. Hay que dejar claro si los altos impuestos benefician al pueblo o principalmente a los burócratas que los gastan, y analizar si los países con mayores niveles de vida tienen altos o bajos impuestos.

Uno de los países con menores impuestos, donde el producto por habitante es el mayor del mundo, es Singapur, país que hace unas décadas se encontraba entre los más pobres e inseguros.

En Singapur los impuestos totales a las ganancias representan el 21% por cada dólar de ganancias; mientras en México el 55.1%. En Singapur, donde hay casi 8,000 habitantes por Km2, el gobierno toma 21 centavos, En México, donde hay menos de 70 habitantes por KM2, el gobierno toma 55.1 centavos por cada peso que gana una empresa, 2.6 veces más que en Singapur, según datos del Banco Mundial.

Los países escandinavos tienen fama de altos impuestos, aunque esos gobiernos son de los más honestos, y los regresan prácticamente en una seguridad e infraestructura de las mejores del mundo. Además, al comparar sus impuestos con los de México son más bajos. En Suecia por cada dólar el gobierno se queda con 49 centavos, en Noruega con 36.7 y en Dinamarca con 23.8, menos de la mitad que en México.

En relación a nuestros principales socios comerciales también México tiene una mayor carga fiscal. En EUA, por cada dólar de ganancia el gobierno se queda con 36.6 centavos, en Canadá con 24.5, menos de la mitad que en México, y en esos países los servicios y la seguridad que brinda el gobierno son mejores que en México.

Impuestos reducen inversión, creación de empleos productivos y crecimiento.

Esos datos dejan claro que en México tenemos altos impuestos que reducen la inversión, la creación de empleos productivos y el crecimiento.
Además de altos impuestos en México hay una mayor desviación y mal uso de ellos por los gobernantes.

La solución aparentemente es sencilla: bajar tasas de impuestos y reducir la corrupción en su uso, si queremos mejorar estructuralmente el nivel de vida de la mayoría de los mexicanos.