Una de las justificaciones que utilizan los gobernantes para aumentar impuestos en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, Francia, México y Venezuela, entre otros países, es que el aumento de impuestos a los empresarios ricos reduce la desigualdad y la pobreza.

En el libro desigualdad y distribución de la riqueza, Luis Pazos demuestra que esa política tiene efectos adversos, ya que aumentar impuestos para distribuir la riqueza por la vía del Estado, en realidad genera más pobreza y desempleo.

En los países -demuestra Pazos con cifras- donde aumentan los ricos productivos y las empresas con ganancias, hay más inversión, empleos, crecimiento y disminuye el número de pobres, como en China, la India y Singapur.

Pazos sostiene que los gobernantes utilizan el combate a las desigualdades y a la pobreza como excusa para aumentar impuestos, lo cual, en teoría, afecta únicamente a los más ricos, pero en la realidad solo trasladan más recursos a una burocracia improductiva, reducen la inversión, la clase media, la creación de empleos productivos y el crecimiento.