BrasilEn un Foro organizado por el Instituto de Estudios Empresariales en la ciudad de Porto Alegre, al sur de Brasil, sobre el desarrollo de ese país a 500 años de su descubrimiento, al cual fui invitado como ponente, se analizaron el porqué de los problemas mas económicos del Brasil y las alternativas para superarlos.

El PIB de Brasil es casi el doble del mexicano. En 1999 ingresaron más de 31,000 millones de dólares de inversión extranjera directa, más de dos veces y media a la recibida por México.

En base a su extensión, recursos naturales y al enorme mestizaje y emigración durante 5000 años, Brasil debería tener el mismo o mayor grado de desarrollo que los EUA, pero no es así.

Las causas del atraso del Brasil, concluí después de ese foro, son más o menos las mismas que han mantenido en el subdesarrollo a la mayoría de los países iberoamericanos.

El economista e historiador Eduardo Giannetti, señaló en el foro que una de las causas del atraso brasileño es el rápido crecimiento de su población. Al tocarme el turno de participar en la misma mesa, señalé que el aumento de la población,, aunque es un factor importante, no es la principal causa de la miseria de millones de brasileños, sino la mala administración de los gobernantes.

EUA tiene una población de 270 millones y Brasil de 170 millones. La densidad de población en EUA es de 28 hab. por km2; en Brasil, de 18. A pesar de tener más habitante y densidad de población, el ingreso por habitante en los EUA es seis  veces mayor (cerca de 30,000 dólares) al de Brasil (menos de 5,000)

El mismo Eduardo Giannetti principal narrador en un programa sobre los 500 años de Brasil, que transmite el conocido canal Discovery Channel, señala la principal causa de la gran brecha de desarrollo entre Brasil y los Estados Unidos.

Giannetti dice que en los Estados Unidos la sociedad civil creó al gobierno para que los protegiera, mientras en Brasil el gobierno creó a la sociedad civil para que le sirviera.

Los inmigrantes llegaron a los Estados Unidos a generar riqueza y conformaron un gobierno para que les garantizara sus propiedades y guardara el orden. En Brasil, al igual que sucedió en México y en la mayor parte de Iberoamérica, los descubridores y conquistadores, reyes, monarcas y virreyes, organizaron a la sociedad civil con controles y leyes encaminadas a enriquecer y generar riqueza para los gobernantes.  En los Estados Unidos se proyectó al gobierno como una institución para servir a la sociedad civil, mientras en Iberoamérica se concibió a la sociedad civil para servir al gobierno.

En México, el candidato del partido en el poder apenas en el año 2000 descubrió que "el poder es para servir a la gente", según dice su lema de campaña, aunque durante 70 años se han servido de la gente para acrecentar el poder y la riqueza  del grupo gobernante.

La brecha entre el subdesarrollo en Iberoamérica y el enorme progreso de los Estados Unidos, no lo debemos buscar en la sobrepoblación o factores raciales, sino en la subadministración de nuestros países y en la concepción equivocada de la función de los gobernantes, quienes desde México hasta Brasil no han servido a la gente, sino se han servido de la gente.

DOS MUNDOS EN UN MISMO PAÍS

Durante la visita a Brasil platiqué con un fabricante de zapatos. Le pregunté por qué no había en las tiendas brasileñas los mismos zapatos hechos en Brasil que vendían en otros países. Me contestó que debido a los altos impuestos internos, muchos productos fabricados en Brasil sólo se exportan, no son para el mercado brasileño. Así también se evitan pagar aranceles en la importación de materias primas, en base a un régimen fiscal parecido al de las maquiladoras en México.

En Brasil y en México encontramos cada vez diferencias más marcadas entre dos tipos de economías. Una, ligada al comercio exterior, donde las empresas compran fuera del país la mayoría de sus de insumes y venden al mercado internacional gran parte o el total de sus productos. La mayor proporción de sus ingresos, financiamientos y pagos son en dólares. Las inflaciones, las devaluaciones internas y las altas cargas fiscales les afectan marginalmente, ya que tienen regímenes fiscales especiales.

Esas empresas son la principal fuente de crecimiento del empleo  y de la producción en México y en Brasil. Junto a esas modernas y globalizada empresas está otra economía. La de miles de pequeños y medianos negocios, sujetos a un sinnúmero de permisos, impuestos y altas tasas de interés que los mantiene atrasados. 

Esas dos economías paralelas se traducen en una reciente desigualdad del Ingreso y en dos tipos de ciudadanos. Los que tienen acceso a los beneficios de la modernidad y los que se mantienen atrasados, subempleados y con salarios reales cada día más bajos. El atraso de ese sector de la economía, paradójicamente, es la principal excusa para justificar mayores intervenciones y gastos inflacionarios de los gobernantes. Esos dos tipos de economías, que conviven en un mismo país, no es producto del neoliberalismo ni de las leyes del mercado, sino de su aplicación incompleta. La economía más exitosa y adelantada es la exenta del pago de algunos impuestos y con las importaciones y exportaciones liberadas de permisos y burocracia. La otra, que funciona todavía bajo las viejas estructuras mercantilistas y estatistas, mantiene pobres a un gran número de mexicanos y brasileños.

La conclusión, de lógica económica, es que si las empresas liberadas, global izadas funcionan mejor, liberemos las otras. Aunque no es fácil, pues de mantener a gran parte de la población entrampada en altos impuestos y reglamentaciones, depende la subsistencia de una burocracia inepta. Ese sector minoritario, pero con gran poder político, es de los principales opositores a reformas fiscales y laborales, necesarias para integrar al sector atrasado de nuestras  economías a la modernidad, a mayores ingresos y a una competitividad a nivel global.

BRASIL CRECE MIENTRAS LA BUROCRACIA DUERME

A pesar de su enorme potencial y de ser la 15ª economía más grande del mundo, Brasil es también, según lo expresó en el foro uno de los candidatos a la presidencia de ese país - Ciro Gómez -el que peor distribución del ingreso tiene en el mundo. Dos de las principales causas de esas distorsiones son, al decir de Gustavo Franco, ex presidente del Banco Central de Brasil en su participación, la inflación y la protección a los sectores industriales.

A pesar de que en 1999 Brasil tuvo una inflación menor al 10%, más baja que la de México, a principios de los 90 llegó a inflaciones cercanas al 2500%, como en 1993. El gobierno todavía presenta un fuerte déficit en sus finanzas públicas, mayor al 7% del PIB y sus equilibrios macroeconómicos, al igual que en México, dependen excesivamente de los flujos de capitales del extranjero.

En el estudio titulado índice de Libertad Económica 2000, publicado por The Heritage Foundation y The Wall Street Journal, donde analizan los grados de libertad económica de 161 países, Brasil ocupa el 110° lugar. Es de los países con mayores distorsiones e intervenciones gubernamentales en la economía.

A Brasil y a México, que ocupa un 74° lugar en la escala de libertades económicas, no se les puede  calificar de neoliberales sino, como lo señala ese estudio, con economías "mayormente no libres".

INDICE DE LIBERTAD ECONOMICA

1º HONG KONG

2º SINGAPUR

3º NUEVA ZELANDA

4º EUA

11º CHILE

74º MEXICO

110º BRASIL

Fuente: 2000 Index of Economic Freedom, The Heritage Foundation

Las políticas proteccionistas, intervencionistas e inflacionistas son la principal causa de que uno de los países más ricos del mundo en recursos naturales, Brasil, sea de los que tiene más pobres y una de las peores distribuciones del ingreso del mundo.

Henry Maksoud, conocido empresario brasileño, señaló que ya se cansaron de oír al gobierno decir que Brasil es el país del futuro, quieren ser el país del presente.  

Un grupo de empresarios con quienes platiqué después de mi ponencia en la reunión, me comentó de los obstáculos burocráticos que existen para producir en Brasil. Expresaron una frase que es muy popular en su país: "Brasil crece mientras la burocracia duerme", pues cuando está despierte deshado está despierta deshace gran parte de lo que hacen los ciudadanos.

Esa frase popular nos confirma la principal causa del atraso de nuestros países y da pistas sobre cual es el camino para lograr que nuestras riquezas potenciales se conviertan en reales y tengamos un mejor presente, no sólo promesas de un futuro mejor.