Recuperación, ¿de qué tipo?

Cuatro son las causas de la difícil situación económica que enfrentamos. 1) Las malas decisiones que, en materia económica, ha tomado la 4T, desde la cancelación de la construcción del NAICM en Texcoco, hasta la cancelación de la construcción de la cervecera en Mexicali, con la consiguiente caída en la confianza de los empresarios, en las inversiones directas, en la producción de bienes y servicios. 2) El aislamiento al que, de manera voluntaria (el gobierno lo ha sugerido, no impuesto), nos hemos sometido los mexicanos, con la consiguiente caída en la demandada por bienes y servicios, el impacto que ello tiene sobre el desempeño de las empresas, sobre los puestos de trabajo y sobre las fuentes de ingreso de millones de personas. 3) La prohibición de realizar actividades económicas consideradas arbitrariamente no esenciales, con la consiguiente caída en la producción de bienes y servicios, y una amenaza adicional sobre los puestos de trabajo y las fuentes de ingreso. 4) La negativa del gobierno a aplicar una política fiscal anticíclica y/o a conceder ayudas eficaces a las empresas, con el fin de preservar, todo lo que sea posible, puestos de trabajo y fuentes de ingreso, la mejor manera de ayudar a la gente.

Tarde o temprano saldremos del barranco y la pregunta es qué tipo de recuperación tendrá la economía, comenzando por una de las variables más importantes: la producción de bienes y servicios, el Producto Interno Bruto, PIB, variable con la que se mide el crecimiento de la economía. Antes de responder veamos que tipo de recuperación tuvo la economía en 1996, después del Efecto Tequila de 1995, y en 2010, después de la Gran Recesión de 2009.

En 1995 (Efecto Tequila) la economía mexicana decreció 6.3 por ciento. Al año siguiente, 1996, creció 6.8 por ciento. En 2009 (Gran Recesión) el crecimiento de la economía mexicana fue menos 5.3 por ciento. Un año después, 2010, creció 5.1 por ciento. En ambos casos, después del tropezón, se dio un crecimiento similar al decrecimiento: menos 6.3 y más 6.8, en el primero; menos 5.3 y más 5.1, en el segundo. ¿Qué se espera para 2020 y 2021?

Tomando en cuenta la media de las 38 respuestas recibidas en la última encuesta del Banco de México sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado, este año la economía decrecerá 7.3 por ciento y el año entrante crecerá 2.5 por ciento. No se espera que se repita el tipo de comportamiento de se observó en 1996 y 2010, cuando, al año siguiente del tropezón, se dio un crecimiento similar al decrecimiento.

Se prevé que la recuperación de la economía mexicana sea más lenta de lo que fue en las dos recesiones anteriores, con todos los inconvenientes que ello supondrá. El gobierno, ¿qué va a hacer al respecto?

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