reapertura

Reapertura consideraciones

Dos son los retos en materia económica. El inmediato: reabrir la parte de la economía que se cerró, formada por las actividades económicas consideradas no esenciales. El mediato: reactivar la economía, es decir, retomar el crecimiento del PIB y lograr que crezca lo más posible. Reabrir y reactivar.

Con relación al reto inmediato, la reapertura de las actividades económicas consideradas no esenciales, prohibidas a partir del 1 de abril, hay que preguntarse cuántas de las empresas/negocios estarán en posibilidad de reiniciar actividades o, dicho de otra manera, cuántos de los negocios/empresas que no han operado desde el 1 de abril no han quebrado. Además hay que tener presente que la reapertura se dará en dos frentes, oferta y demanda, y que una cosa será que las  empresas/negocios reinicien la oferta de sus bienes y servicios, y otra muy distinta que vaya a haber demanda suficiente. Lo primero, que las  empresas/negocios reinicien la oferta de sus bienes y servicios, será condición necesaria, más no suficiente, para que la economía eche a andar. La otra condición, para reiniciar la marcha, es que haya demanda suficiente para los mismos, lo cual dependerá de tres elementos.

Primero: el tipo de bienes y servicios de que se trate, porque la respuesta de los consumidores no será la misma si se trata de bienes y servicios que satisfacen necesidades básicas, o si se trata de satisfactores que solamente satisfacen gustos, deseos o caprichos.

Segundo: con cuánto poder adquisitivo contarán los consumidores para, por lo menos, retomar el nivel de consumo que tenían antes del cierre de las actividades económicas consideradas no esenciales, lo cual eliminó puestos de trabajo y fuentes de ingreso, afectando a de miles de familias. Según un estudio reciente del CONEVAL, el porcentaje de mexicanos en condición de pobreza laboral (su ingreso no alcanza para comprar la canasta alimentaria básica), podría pasar del 37.3 de la población total, en el cuarto trimestre de 2019, al 45.8 en el segundo trimestre de 2020. Estamos hablando de un aumento, más o menos, de 10 millones de personas.

Tercera: qué tanto ánimo habrá, de parte de los consumidores, para, suponiendo suficiente poder de compra, regresar a hoteles y restaurantes, centros comerciales y vacacionales, cines y teatros, gimnasios y clubes, y demás negocios/empresas que supongan aglomeración de personas.

Todo lo anterior quiere decir que la reapertura de la economía, y la vuelta a las condiciones que se tenían el 31 de marzo pasado, antes del cierre parcial de las actividades económicas, no se dará de la noche a la mañana. Lo primero será ver en qué condiciones, tanto por el lado de la oferta, como por el de la demanda, se encuentra la economía.

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Twitter: @ArturoDammArnal