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Economía fallida: las cifras |
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Escrito por Arturo Damm Arnal
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Vale la pena (sobre todo por el comentario de un lector, a quien de esta manera respondo), recurrir a los números para fundamentar lo dicho en torno a la economía fallida, y poner al fallido desempeño de nuestra economía, a lo largo de los últimos cuarenta años, en perspectiva, para lo cual hay que recurrir al periodo del desarrollo estabilizador (que en realidad fue de crecimiento estable, algo distinto), que abarcó de 1958 a 1970, tiempo inmediatamente anterior al de la etapa de la economía fallida, desarrollo estabilizador durante el cual la producción de bienes y servicios, y con ella la generación del ingreso, creció, en promedio anual, al 6.7 por ciento, combinada con una inflación, también en promedio anual, de 2.8 puntos porcentuales. ¡Crecimiento mayor que inflación, condición del progreso económico!
Entre 1971 y 1982, en promedio anual, la producción creció 6.3 por ciento y la inflación fue del 25.5 por ciento. ¿Cuál fue la falla? El disparo en la inflación. Entre 1983 y 1988, en promedio anual, la producción decreció 0.4 por ciento y la inflación fue del 86.7 por ciento. ¿En qué consistió la falla? En el disparo de la inflación y en la contracción de la producción. Entre 1989 y 2009, en promedio anual, la producción creció 2.5 por ciento y la inflación fue del 12.9 por ciento. ¿Cuál fue la falla? Una inflación todavía elevada, que no acaba de ceder, combinada con un crecimiento mediocre de la producción de mercancías y de la generación del ingreso, tendencia que se mantuvo a lo largo de los nueve primeros años del siglo XXI, del 2001 al 2009, años en los cuales, en promedio anual, el crecimiento de la producción y el ingreso fue del 1.3 por ciento y la inflación del 4.5, menor que la inflación promedio anual para el periodo considerado (1989 a 2009), pero todavía inflación, que le pega más a quienes menos tienen. ¿De cuánto fue la inflación acumulada entre 2001 y 2009? De 48.6 por ciento, lo cual, suponiendo que este año la inflación resulte del 5.0 por ciento, dará como resultado, para la primera década del siglo XXI, una pérdida en el poder adquisitivo de nuestro dinero del 56 por ciento, muestra de una economía fallida, ¡en la cual la inflación resulta mayor que el crecimiento!¡ Mala cosa, muy mala! |