| La politización de la homosexualidad |
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| Escrito por Luis Pazos |
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La posición de esos políticos es electorera, no obedece a la búsqueda de un mayor respeto al homosexual. Hay que condenar a quien los discrimine, pero es inadecuado presentar esa preferencia sexual como natural y atribuirle funciones sociales que difícilmente puede desarrollar. Hace como diez años contendí a la gubernatura del estado de Veracruz. Fui el único candidato que platicó con los grupos de homosexuales y muchos de ellos me apoyaron, no porque les haya dado el “avión”, sino porque percibieron que les hablé con franqueza. Condeno a quienes los discriminan –les dije- pero considero que la homosexualidad no corresponde a la naturaleza humana, que les trae problemas psicológicos y si caen en la promiscuidad pueden adquirir enfermedades fatales. En los primeros cien mil años de la raza humana, prevalecían los instintos sobre la razón. Las relaciones sexuales se daban entre padres, hijos, hermanos y personas del mismo sexo, esa situación era común, más no natural. Entre los griegos la homosexualidad estaba generalizada. Cuando en el hombre predominó la razón y la ciencia como base de las relaciones sociales, la unión entre personas del mismo sexo se consideró una desviación, ya que la naturaleza humana implica un comportamiento basado en la función del cuerpo conforme a su composición. La función del pene es diferente a la de la vagina y el útero. El rol familiar, social y psicológico de la madre es diferente y yo diría más importante, que el del padre, por ello cuando alguien comete una pillería le dicen “no tienes madre”. Discutamos sin intereses electoreros, intolerancias ni escándalo las preferencias sexuales, pero no utilicemos a los homosexuales para ganar votos, pues va contra su dignidad. |



