| Diez mentiras sobre los impuestos |
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| Escrito por Luis Pazos |
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2º.- Elevar el déficit evita el aumento de impuestos. Falso, todo incremento del déficit se cubre con emisión monetaria, que es un impuesto oculto y genera inflación, o con deuda, que es un impuesto diferido, que presiona el aumento de las tasas de interés. 3º.- El impuesto sobre la renta progresivo es para empresarios ricos. Falso, es en perjuicio de empresas productivas, reduce la inversión y el crecimiento económico y en muchos casos se traslada al consumidor vía precios de los productos. 4º.- Presupuestar un mayor precio del petróleo ayuda a no elevar los impuestos. Falso, la crisis de los 80 se debió a cálculos presupuestales de precios del petróleo más altos a los que se dieron. 5º.- El impuesto al consumo es contra los pobres. Falso, los pobres consumen poco. Es un impuesto proporcional y de fácil recaudación, que permite aumentar la base de contribuyentes. 6º.- Los impuestos deben ser selectivos y especiales. Falso, en la medida que hay excepciones, hay más evasión y elusión, y los que más tienen son los que las aprovechan. Los impuestos deben ser generales, con tasas bajas y sin excepciones. 7º.- Hay que grabar más a los ricos y no a los pobres. Falso, grabar excesivamente a los ricos reduce el crecimiento, pues inhibe la inversión y la creación de empleos. 8.- Tasas más altas, más recaudación. Falso, la llamada Curva de Laffer demuestra que en determinado momento mayores tasas de impuestos significan menor recaudación. 9º.-No hay que gravar con impuestos al consumo a todos los productos. Falso, las excepciones abren vías de evasión y mantienen en la informalidad a grandes sectores de la economía. 10º.- Hay que aumentar impuestos a los productos y servicios que usan los ricos: carros y artículos de lujo. Falso, le pega a la clase media, pues los ricos aunque les aumenten los impuestos, compran, pero no la clase media. El mejor sistema fiscal se basa en la proporcionalidad, no en la progresividad; en la generalidad, no en las excepciones; con impuestos cargados al consumo, no al ingreso. Sólo con tasas bajas y generales seremos competitivos, se crearán más empleos y lograremos mayores crecimientos. |



