| El precio del agua |
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| Escrito por Arturo Damm |
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¿Cuánto de la escasez de agua se debe a la falta de oferta y cuánto al exceso de demanda, consciente que, al final de cuentas, se trata de las dos caras de la misma moneda? No tengo la respuesta, pero lo que sí sé es que el exceso de demanda, que muchas veces se traduce en despilfarro de agua, juega un papel muy importante en todo este asunto. ¿Por qué? Por los precios que el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, SACM, cobra por el líquido. Tengo ante mí la última boleta de Derechos por el Suministro de Agua, expedida por el SACM, correspondiente al tercer bimestre del año, meses a lo largo de los cuales, en mi casa, y según consta en la mentada boleta, consumimos 28 mil 880 litros. ¿Cuánto pagué por tal consumo? Sesenta y ocho pesos. ¿Diarios? No. ¿Semanales? No. ¿Quincenales? No. ¿Mensuales? No. ¿Bimensuales? ¡Sí!, lo cual quiere decir que el precio que se me cobró por cada litro de agua fue 0.0024 pesos. Ese precio, ¿es el que corresponde para cubrir, íntegramente, el costo de llevarme, por las tuberías, un litro de agua a mi casa? Y más importante, ¿es el necesario para que la oferta iguale la demanda? No lo sé, pero lo dudo mucho. ¿Cuánto pago por cada litro de agua, engarrafonada, Bonafont, que me llevan a mi casa? 1.60 pesos, 666.66 veces más que por cada uno de los litros que, por la vía de la tubería, me llega a mi domicilio. Obviamente que se trata de medios distintos de distribución, razón por la cual los costos deben ser distintos, pero la pregunta es válida: esa diferencia en los costos, ¿explica la abismal diferencia en los precios? Una de las causas de la escasez de agua es el bajo precio que se cobra, razón por la cual la solución pasa por el cobro del precio que, por lo menos, cubra el costo de producción. ¡Economía uno! |



