Según el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), con cifras desestacionalizadas (que al eliminar factores de calendario y/o estacionales permiten una mejor comparación entre distinto períodos de tiempo), en términos anuales (comparando cada mes con el mismo mes del año anterior) en marzo la actividad económica creció 2.5 por ciento, y en términos mensuales (comparando cada mes con el mes anterior) decreció 0.2 por ciento. ¿Cómo calificar estos resultados? Hay dos posibles maneras de responder. Primera: comparándolos con los resultados de años anteriores. Segunda: comparándolos con los resultados de meses anteriores.

Comparando los resultados de marzo con los de los años anteriores tenemos lo siguiente. En términos anuales la actividad económica, en marzo de 2015 y 2016, creció 2.6 y 2.4 por ciento. En marzo pasado creció 2.0 puntos porcentuales, menos que en los dos años anteriores. En términos mensuales, en marzo de 2015 y 2016, la actividad económica creció 0.0 y menos 0.2 por ciento. En marzo pasado decreció 0.2 puntos porcentuales, el mismo resultado malo que hace un año y peor que el 2015.

Comparando los resultados de marzo con los de los meses anteriores tenemos lo que sigue. En enero y febrero, en términos anuales, la actividad económica creció 2.5 y 2.0 por ciento. En marzo lo hizo al 2.0 por ciento, el mismo resultado malo que en febrero y peor que el de enero. En términos mensuales, en enero y febrero, el crecimiento de la actividad económica fue 0.2 y menos 0.1 por ciento. En marzo fue de menos 0.2 puntos porcentuales, peor que en febrero y enero.
Para que quede más claro. El promedio mensual, en términos mensuales, del crecimiento de la actividad económica durante el primer trimestre de 2015, 2016 y 2017 fue, respectivamente, 0.23, 0.20 y menos 0.03 por ciento. De mal en peor. El promedio mensual, en términos anuales, fue 2.7, 2.5 y 2.2 por ciento, respectivamente. Nuevamente, de mal en peor.
¿Qué falta para que la actividad económica despegue y mantenga el vuelo?

Guardar