arturo damm2Crítica recurrente, de no pocos, es que, en comparación con otros países (por ejemplo: las otras 34 naciones que integran la OCDE), México es el país en el cual el gobierno recauda menos, lo cual es visto como una desventaja que hay que eliminar. ¿Cómo? Recaudando más, lo cual puede hacerse de tres maneras. Primera: cobrándole más a quienes ya se les cobra, o aumentando las tasas impositivas, o introduciendo nuevos impuestos, o aumentando las tasas impositivas e introduciendo nuevos impuestos. Segunda: cobrándole a quienes no se les cobra. Tercera: cobrándole más a quienes ya se les cobra y cobrándole a quienes no se les cobra.

Quienes critican la baja recaudación del gobierno mexicano, y por lo tanto están a favor de que recaude más, son de la idea de que el progreso de un país depende, en buena medida, del gasto gubernamental, lo cual es cierto cuando ese gasto se destina a financiar las legítimas tareas del gobierno, pero falso cuando se destina a la realización de otra tareas, que no le corresponden legítimamente al gobierno, y que hoy acaparan sus esfuerzos y recursos, la mayoría de ellas relacionadas con el llamado gasto social.

¿Cuál es la legítima tarea del gobierno? Garantizar los derechos, ¡que realmente lo sean!, de las personas. ¿Cuáles son tareas ilegítimas? Las que satisfacen necesidades y/o defienden intereses, casi siempre pecuniarios, para lo cual el gobierno debe redistribuir el ingreso, es decir, quitarle a A lo que de A (por ser producto de su trabajo) para darle a B lo que no es de B (por no ser producto de su trabajo). Hoy gobernar se ha vuelto sinónimo de redistribuir, es decir, de satisfacer necesidades (socialismo) y/o defender intereses, sobre todo pecuniarios (mercantilismo), todo lo cual, necesariamente, se traduce en menor crecimiento de la economía, en menor producción de bienes y servicios, en menos empleo, y en menores ingresos, exactamente lo contrario del progreso económico.

Como están las cosas, ¿hay que poner más dinero en manos del gobierno?