arturo damm2Si una de las principales variables para analizar el desempeño económico es el Producto Interno Bruto, el PIB, que es la producción de bienes y servicios, con la cual se mide el crecimiento de la economía, entonces el desempeño de la economía mexicana, en la época del llamado neoliberalismo, que muchos identifican erróneamente con el capitalismo y la economía de mercado, ha dejado mucho que desear,

porque no mejoró el desempeño del PIB, ni con la primera ronda de reformas estructurales (las del salinato: TLC, privatizaciones, autonomía del Banco de México, etc.), ni con la segunda (las del peñanietismo: de competencia, de telecomunicaciones, energética, etc.). Muchos culpan al capitalismo, lo cual es incorrecto, porque en México no hemos tenido verdadero capitalismo, verdadera economía de mercado, verdadero liberalismo económico, basado en la libertad individual, la propiedad privada, y la responsabilidad personal; en el laissez-faire (dejar hacer) y en el laissez-avoir (dejar poseer).

En México el capitalismo no ha pasado de ser capitalismo de compadres (crony- capitalism), que consiste en el contubernio entre el poder político y los intereses de ciertos grupos empresariales, los que tienen acceso a ese poder, componenda que se traduce en privilegios para dichos grupos empresariales, que se traducen, al final de cuentas, en una menor competencia, y por ello en mayores precios, en deterioro del bienestar de los consumidores. El capitalismo de compadres tiene más de compadrazgo que de capitalismo. Es mercantilismo, puro y duro, que vela por los intereses (ojo: intereses) de los empresarios, no por los derechos (ojo: derechos) de los consumidores.