arturo damm2En febrero pasado la tasa de desempleo, a nivel nacional, fue 3.37 por ciento de la población económicamente activa, PEA, (integrada por todos los mexicanos mayores de 15 años, que buscan trabajo: si lo encuentran se vuelven población ocupada, si no lo encuentran y siguen buscando se convierten en población desocupada). Esta cifra, ¿es buena o mala? Comparemos con el mes de enero y con el mes de febrero del año pasado.

En enero la tasa de desempleo fue 3.59 por ciento de la PEA. Un mes después, en febrero, fue 3.37 por ciento, lo cual dio como resultado una baja de 22 centésimas de punto porcentual, equivalente al 6.1 por ciento, que no es poco.
En febrero del 2016, hace un año, la tasa de desempleo fue 4.15 por ciento de la PEA. Un año después, en febrero pasado, fue 3.37 por ciento, lo cual dio como resultado una reducción de 78 centésimas de punto porcentual, equivalente al 18.8 por ciento, que no es poca cosa.

Tanto si realizamos la comparación mensual (febrero contra enero), como si llevamos a cabo la anual (febrero 2017 contra febrero 2106), los resultados, en materia de desempleo, son buenos, dada la tendencia a la baja, misma que encontramos en otros indicadores, de los cuales menciono dos: tasa de subocupación (porcentaje de la población ocupada con necesidad y disponibilidad de trabajar más de lo que ya trabajan) y tasa de condiciones críticas de ocupación (porcentaje de la población ocupada en condiciones inadecuadas de empleo, ya sea por tiempo de trabajo, por ingresos o por una combinación de ambos). Tasa de subocupación: febrero 2016, 7.7; enero 2017, 7.5; febrero 2017, 7.1 por ciento. Tasa de condiciones críticas de ocupación: febrero 2016, 14.5; enero 2017, 14.7; febrero 2017, 14.4 por ciento.

Por último recordar que, en materia de empleo, el reto es doble: 1) que haya empleo para todo el que lo busque; 2) que sea bien remunerado. En México el reto es más el segundo que el primero.