arturo damm2Transcribo lo que escribí ayer. “La Inversión Fija Bruta (IFB), que es la que se realiza en instalaciones, maquinaria y equipo, y que es parte fundamental de la inversión directa (ID, que apuntala y abre empresas, produce bienes y servicios, crea empleos y genera ingresos), de la cual depende la producción de satisfactores, y por lo tanto el crecimiento de la economía, que se mide precisamente por el comportamiento de esa producción,

creció en 2014, 2015 y 2016, en términos anuales, 2.9, 4.4 y 0.5 por ciento, con lo cual tuvimos un año con un crecimiento de la IFB, y por lo tanto de la ID, menor, lo cual apunta en la dirección equivocada, limitando las posibilidades de crecimiento de la economía, con lo que ello supone en materia de empleo (menos creación) e ingreso (menos generación)”.

No faltó quien afirmara que la caída en la tasa de crecimiento de la IFB en 2016 fue consecuencia del efecto Trump, en general, y en concreto de su intención de desincentivar los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED), sobre todo estadounidense, hacia México. ¿Será? Para responder analicemos el crecimiento anual (comparando cada mes con el mismo mes del año anterior) de la IFB a lo largo del 2016, y hagámoslo mes por mes. Estos son los  datos. Enero, 0.8 por ciento; febrero, 5.0; marzo, 0.7; abril, menos 1.8; mayo, 0.2; junio, menos 1.2; julio, menos 2.1; agosto, menos 0.7; septiembre, 0.2; octubre, 0.3; noviembre, 2.4; diciembre, 1.9 por ciento de crecimiento.

Trump ganó la elección el 8 de noviembre, momento a partir del cual empezamos a considerar viables sus amenazas. Sin embargo, la caída en el crecimiento de la IFB se inició en marzo y continuó hasta octubre, recuperándose en noviembre y diciembre, ya con Trump electo presidente. Trump, ¿es el principal culpable del pésimo desempeño de la IFB en 2016? Trump, ¿es el principal culpable de que el año pasado la economía mexicana haya sido menos atractiva que el año anterior para la ID?

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