arturo damm2El INEGI publicó los Indicadores de Ocupación y Empleo (IOE) para el pasado mes de enero, y los Indicadores de Bienestar Autorreportado de la Población Urbana (IBAPU), también para el primer mes del año, indicadores relacionados, ya que una de las variables que influye en el bienestar de la gente es el empleo.

La tasa de desocupación urbana (TDU) en enero pasado fue del 4.2 por ciento (3.8 hombres y 4.4 mujeres) de la población económicamente activa (PEA), menor que la de enero del 2016, que resultó de 4.9 puntos porcentuales (4.7 hombres y 4.9 mujeres), y también menor que la de enero del 2015, que se ubicó en 5.2 por ciento (5.3 hombres y 4.9 mujeres). Entre enero del 2015 y enero del 2017 la TDU se redujo en un 19.2 por ciento (28.3 en el caso de los hombres, 10.2 en el de las mujeres), lo cual apunta en la dirección correcta, sin pasar por alto el tema, importante, de la remuneración, ya que, en materia de empleo, el reto es doble: que haya trabajo para todo el que quiera trabajar, y que la remuneración alcance para satisfacer correctamente, por lo menos, sus necesidades básicas.

Con relación a los IBAPU, en escala del 0 (total insatisfacción) al 10 (satisfacción total), el promedio de satisfacción con su vida, por parte de la población adulta en el ámbito urbano, resultó del 7.9 en enero pasado (8.0 hombres, 7.9 mujeres), mientras que en enero de 2016 se ubicó en 8.0, y en enero de 2015 resultó de 8.2. Entre enero del 2015 y enero del 2017 la calificación pasó de 8.2 a 7.9, un retroceso del 3.7 por ciento, lo cual apunta en la dirección equivocada.

El INEGI considera 12 dominios de satisfacción, entre los que se encuentra el referente a actividad u ocupación, que en enero de 2015 tuvo un nivel de satisfacción de 8.4, que subió a 8.5 en enero de 2016, y que se mantuvo en 8.5 en enero del 2017.