arturo damm2Primera cuestión. En los comunicados de la Comisión de Cambios (CC), encargada de la política cambiaria, integrada por el secretario y el subsecretario de Hacienda y Crédito Público, otro subsecretario de dicha dependencia, el gobernador del Banco de México y dos miembros de la Junta de Gobierno del banco central,

por lo general leemos que se actuará en el mercado cambiario (ya sea mediante subastas de dólares, ya mediante programas de coberturas cambiarias, etc.), “con el propósito de propiciar un funcionamiento más ordenado en el mercado cambiario”, concepto éste (funcionamiento ordenado del mercado) que la CC no define.

Un mercado funciona ordenadamente cuando los precios (el tipo de cambio peso-dólar) pueden ajustarse libremente a los cambios en la oferta y la demanda del bien en cuestión (el dólar), lo cual se logra si no hay injerencias externas al mercado. En este sentido no hace falta que la CC intervenga en el mercado cambiario para que este funcione ordenadamente.

Segunda cuestión. En el artículo 28 constitucional se afirma que el Banco de México “será autónomo en el ejercicio de sus funciones”, autonomía que, en el caso de la política cambiara (aceptando que la misma deba ser responsabilidad del banco central), se ve seriamente comprometida, ya que quien preside de manera titular la CC es el secretario de Hacienda, no el gobernador del Banco de México, tal y como se constata en sus comunicados, en los cuales por lo general leemos esto: “…la Comisión de Cambios ha decidido instruir al Banco de México…”.

Tercera cuestión. Hasta donde yo sé el precio del dólar es el único precio, de los miles que operan en la economía mexicana, que tiene una comisión especial encargada de seguirle la pista y, dado el caso, de ordenar la intervención en el mercado cambiario. ¿Se imaginan algo similar, digamos, para el aguacate, los calcetines o los clips? Entre el precio del dólar y el de los clips, los calcetines y los aguacates, ¿existe, más allá de las accidentales, alguna diferencia esencial?