arturo damm2Tal vez el error más grave (¿realmente puede ser considerado un error, si por ello entendemos una acción desacertada o errada?; ¿no sabía lo que hacían?) cometido en materia económica por las dos últimas administraciones (el problema se inició en el sexenio de Calderón), sea la deuda contraída (y yo que pensaba que, ¡después de todo lo ocurrido en los sexenio de Echeverría, López Portillo y De la Madrid!, habíamos aprendido la lección),

que ha alcanzado niveles preocupantes. Centro la atención en la deuda externa, contraída en alguna divisa, principalmente dólares, y analizo su evolución como porcentaje, no del PIB, el ingreso generado por todos, sino de los ingresos totales generados por el Sector Público Federal (SPF).

En 2000, al final el sexenio de Zedillo, la deuda externa sumó 70 mil 260 millones de dólares, y representó 57.3 por ciento de los ingresos totales del SPF. En 2006, al final del gobierno de Fox, la cifras fueron: 47 mil 247 millones de dólares y 22.6 por ciento. En 2012, al final de la administración de Calderón, estos fueron los números: 121 mil 659 millones de dólares y 44.9 por ciento. En 2016, transcurridas dos terceras partes del sexenio actual, la deuda externa sumó 177 mil 693 millones de dólares, equivalentes al 75.7 por ciento de los ingresos totales del (SPF).

Si la evolución de la deuda externa comenzó a preocupar en el sexenio de Calderón, la preocupación aumentó en el actual sexenio, que enfrenta el impacto de la depreciación del peso frente al dólar, impacto que en el sexenio de Calderón resultó menor. Entre 2006 y 2012 la depreciación fue del 20 por ciento. Entre 2013 y 2016 resultó del 59 por ciento, 195 por ciento mayor. En este sexenio cada dólar de deuda externa, en términos de pesos, ha resultado mucho más caro que en el anterior.

En materia de deuda externa, ¿se está gestando la tormenta perfecta? A los responsables, ¿se les llamará a cuentas? ¿Existen los medios legales para hacerlo?