homs marco1El conflicto generado por Donald Trump en contra de nuestro país ha puesto a prueba nuestra salud política.

Las primeras respuestas ciudadanas cuando se supo de la visita de Trump a México como candidato fueron de desaprobación y se hicieron agresivas como derivación del fracaso de esta. Las redes sociales se ensañaron con el presidente Peña Nieto y lo exhibieron en un torrente de “memes” donde los mexicanos mostraron su humor más negro.

Cuando la pesadilla Trump se convirtió en una realidad que amenaza el futuro de nuestro país, nos quedó claro que sólo un presidente fuerte y respaldado por su pueblo, puede enfrentar a un personaje tan manipulador como el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. 

Es fundamental entender que una es la persona que ostenta el cargo, y por otra parte está la institución de la Presidencia de la República.

Debemos entender que podemos estar a favor o no de la persona que ostenta la representatividad del país en el cargo de titular del Poder Ejecutivo, pero la institución de la Presidencia de la República debe ser respetada, porque a final de cuentas representa al Estado Mexicano y al país.

Las personas que ocupan el cargo van cambiando cada seis años. Pertenecen a diferentes partidos políticos. Unos tienen mejor desempeño que otros. Sin embargo, la institución presidencial es sólida y por tanto su fortaleza depende del respaldo de nosotros los ciudadanos y de la seriedad que nosotros le demos. Nosotros la hacemos digna de respeto o de burla.

Donald Trump es un peligro para México. Por ello es fundamental que los mexicanos tengamos como interlocutor a un presidente fuerte, que sea capaz de proteger los intereses de nuestro país.

Si nos percibe débiles, tratará de aplastarnos y ensañarse con nuestros migrantes. Si nos considera fuertes nos respetará.

Es importante cambiar nuestra actitud frente a la Presidencia de la República y deslindar con claridad nuestra opinión respecto de la persona y por otra parte el cargo.

Con toda seguridad los servicios de inteligencia del gobierno norteamericano están evaluando continuamente el clima de opinión dentro de nuestro país y los fenómenos de opinión pública de México, para reportarlo al presidente Trump y así él pueda tomar decisiones respecto a nuestro país.

Un experto en bullying y negociador difícil como Trump, será más cauteloso en el futuro si considera que tiene enfrente un pueblo unido y bien representado. Sólo así respetará a su interlocutor y por derivación, al país que éste encabeza.