Aumentar salarios, ¿cómo?

Ojalá que todos pudieran generar un salario suficiente para, por lo menos, satisfacer correctamente sus necesidades básicas, que son aquellas que, de quedar insatisfechas, atentan contra la dignidad, la salud y la vida de la persona. Si así fuera no habría pobreza, definida, no como la carencia de satisfactores (efecto), sino como la incapacidad para, por medio del trabajo propio, generar un ingreso suficiente que permita la adquisición de satisfactores con la combinación correcta de cantidad, calidad y variedad (causa).

Ojalá que todos pudieran generar un salario suficiente para conseguir la satisfacción de sus necesidades básicas. Muchos no lo consiguen y ello explica, entre otras cosas, la fijación de salarios mínimos con la intención de que dicha remuneración alcance, por lo menos, para la adquisición de una canasta de satisfactores básicos. Esa es la intención detrás de los recientes aumentos en los salarios mínimos en México (100 por ciento en la zona norte del país y 16.2 en el resto). El problema es que, bajo ciertas circunstancias, los salarios mínimos, y sus aumentos, pueden generar consecuencias indeseables, como el desempleo.

Los salarios no pueden aumentar, ni de manera general, ni sostenida, por decreto, algo que inclusive quienes están a favor de dichos aumentos aceptan, reconociendo que sin aumentos en la productividad del trabajo no puede haber aumento salarial general y sostenido. AMLO es uno de ellos: “Los salarios deben mejorarse, desde luego no por decreto, sino lo tenemos que lograr con productividad”, tal como lo dijo, el sábado pasado, en la presentación del plan de la Zona Libre en la Frontera Norte.

Y tiene razón: para que los salarios aumenten debe haber incrementos en la productividad (en la capacidad para producir más con menos), que no hay que confundir con incrementos en la producción (producir más), aumentos en la productividad que son una condición necesaria, más no suficiente, para que los salarios aumenten, algo que la mayoría de las veces se olvida al hablar del tema.

Para que los salarios aumenten se requiere que, en cada mercado laboral, la demanda de trabajo, de parte de los empleadores, sea mayor que la oferta de trabajo de parte de los trabajadores, para lo cual se requiere de más inversiones directas, que son las que producen bienes y servicios, crean empleos y les permite, a quienes obtienen esos puestos de trabajo, generar ingresos, para lo cual se requiere hacer de la mexicana una economía más segura y confiable, más competitiva, con verdadero Estado de Derecho, cuyos elementos son leyes justas y autoridades honestas y eficaces que las hagan valer, y eso, autoridades honestas y eficaces, y leyes justas, es lo que nos hace falta en México y, todo así lo indica, nos faltará aún más en el futuro inmediato.

Por lo pronto, no basta con los aumentos en la productividad para que aumenten los salarios.

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