petroyuan

Hay una noticia internacional muy importante ocurrida el lunes, con el lanzamiento por parte de China, de los primeros contratos de futuros de petróleo denominados en su moneda, el yuan, por lo que ya se les conoce a estos como ‘petroyuanes’.

Lo que esto significa es que el gobierno chino, cuyo país es ahora el máximo importador de crudo del planeta, por encima de Estados Unidos, quiere que sus proveedores le vendan en su propia moneda.

Pero, ¿por qué esto es importante? Porque se trata del paso más reciente que ha concretado Beijing, en su objetivo de avanzar hacia un mundo ‘desamericanizado’.

Esto quiere decir que los chinos y sus aliados quieren un Nuevo Orden internacional donde Estados Unidos ya no sea la potencia hegemónica, ni el dólar la moneda universal de reserva, y donde el liderazgo sea compartido por China y su divisa, el yuan o renminbi.

Hay que decir que esto no es nuevo, sino que forma parte de una estrategia de largo plazo que ha pasado primero que nada, por acumular vastas reservas de oro, para eventualmente, darle respaldo parcial al yuan. Esto además compensaría las pérdidas sufridas por sus tenencias de bonos del Tesoro estadounidense cuando el dólar sea destronado.

No por nada China es además el máximo consumidor mundial de oro.

Por cierto, el ‘dragón’ asiático tiene ya de hecho también desde abril de 2016, su propio precio referencial del metal precioso en yuanes en la Bolsa de Oro de Shanghái, para competirle al precio de Londres y Nueva York establecido en dólares.

Así que como ve, el lanzamiento de los petroyuanes va en el mismo sentido de seguir empoderando a China frente a Occidente.

Hasta ahora la dominancia del dólar en el mercado petrolero, el llamado petrodólar, ha sido crucial para el financiamiento del gobierno estadounidense, por lo que si un competidor como el yuan le quita terreno –y lo hará-, abona a debilitar la posición de hegemonía del dólar, fundamental por cierto para financiar sus gigantescos gastos militares.

Contrario a la creencia común, es el dólar el sustento del poderío armamentístico estadounidense, y no al revés. Las armas cuestan, y si el valor e importancia de una divisa se fundara en ellas, entonces el rublo ruso sería quizá una moneda más fuerte que el dólar. No es así ni de cerca. El tiempo dirá si un día se logra esto, que tampoco es imposible que ocurra.

Y es que en su ascenso, los chinos han encontrado un poderoso aliado estratégico en Rusia, un país que por cierto está en la sexta posición mundial en cuanto a tenencia de reservas de oro, un lugar por encima de China, según cifras del Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés).

Al igual que en Beijing, en Moscú tienen muy claro que los mejores días del dólar han quedado atrás, y que terminará perdiendo su ‘status’ de moneda de reserva –como todas sus predecesoras-, por causa de su corrupción. Haberse separado del oro ha creado una montaña de deuda que sigue creciendo, y que terminará por sepultarlo. Para el Nuevo Orden que vendrá después, China y Rusia necesitan al oro, que jugará un papel central en el próximo sistema monetario global.

En fin, que los tiempos en el mundo están cambiando, y si bien no será un cambio de la noche a la mañana (insistimos en que todavía el dólar se inflará en burbuja durante la próxima crisis, antes de colapsar), no hay duda de que China seguirá ascendiendo como potencia en casi todos los ámbitos, y los mexicanos más que preocuparnos, debemos pensar maneras de cómo aprovecharlo económicamente.

Es una buena idea comenzar a reducir nuestra dependencia de Estados Unidos, y voltear más al continente asiático. Con Trump en la Casa Blanca, esto es más urgente que nunca.

 

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